| Este incluye todo tipo de coerción económica del Estado hacia mujeres que son obligadas a usar anticonceptivos o abortivos químicos, o son sometidas esterilizaciones y abortos a la fuerza.
Population Research Institute realizó las investigaciones de campo en China y presentó los resultados en el Congreso americano que, por cuarto año consecutivo, han debilitado a la industria de la muerte a nivel mundial.
Esta labor de denuncia de las violaciones a los derechos humanos en China comenzó con el trabajo del ahora presidente del PRI, Steven Mosher, quien dio a conocer al mundo los horrores de este programa. “A mother´s ordeal” (“el suplicio de una madre”) es el nombre del best seller de Mosher en el cual relata el caso real de una enfermera que trabajó en los programas estatales de control poblacional aplicando la infame política de “una pareja, un hijo”. Gracias a los varios años de convivencia con el pueblo chino, a su formación como antropólogo y a su conocimiento de varios dialectos regionales, relata el terrible impacto del control poblacional en la milenaria cultura china tan favorable a los hijos, así como el drama de esta joven que luego de algunos años enfrenta el nacimiento de un segundo hijo no autorizado por el gobierno, pasando de victimaria a víctima.
Con más de 300,000 ejemplares vendidos en varios idiomas y estando en preparación la edición en castellano, Steve Mosher nos ofrece la descripción de la política de-solo-un-hijo en China, la cual parece ser el arquetipo de todo programa de control natal. No es difícil ver que la misma ideología controlista que promociona UNFPA y otras organizaciones internacionales desarrolla en China todo su letal despliegue favorecido por un régimen de gobierno totalmente vertical. Sin duda, exista el deseo es llevarnos a emular a este “paraíso del control poblacional” . Y lo que viene sucediendo en nuestros países quizás sea sólo aquello que hasta ahora le hemos permitido concretar. Recordemos las campañas de esterilización forzada en el Perú durante el gobierno de Fujimori o los cotidianos intentos de organizaciones feministas por despenalizar el aborto, la píldora el día siguiente y tantas otras formas de convencernos -manipulándonos, condicionándonos u obligándonos- a no tener hijos.
Se ha cumplido un año más y han crecido nuestros deseos y nuestras posibilidades de servir. Agradecemos a todos aquellos con los que compartimos las alegrías y dificultades de esta lucha por los niños por nacer y a todos los que nos han hecho llegar sus palabras de aliento. A todos ellos, muchas gracias.


En el 2004, Colin Powell y George Bush ratificaron nuevamente la sanción a UNFPA
Las fuerzas del control poblacional perdieron una importante batalla ayer cuando el Congreso de los Estados Unidos votó contra la propuesta de restituir el financiamiento norteamericano para UNFPA, perdiendo por un margen de diferencia significativo.
En este caso, decir “fuerzas del control poblacional” se ajusta perfectamente al caso y califica muy bien a quienes están detrás del financiamiento de UNFPA ya que “libertad de elección” (pro-choice) no los describe de ninguna manera.
UNFPA apoya a la China Comunista en sus esfuerzos de control poblacional. Eso no es un secreto para nadie. El Programa de Control Poblacional de China es coercitivo. Y nadie discute esto tampoco, salvo los representantes del gobierno chino. De modo que cuando UNFPA asiste y subsidia el programa de control poblacional chino, por lo menos ayuda indirectamente al gobierno chino a forzar a las mujeres para que no tengan más hijos que los que permiten las cuotas que ellos mismos les asignan.
Obviamente cuando uno da dinero a alguien para hacer algo, esto libera al receptor de usar fondos para hacer otras cosas. De modo que cuando UNFPA distribuye anticonceptivos y realiza otros servicios en China, libera al programa de control poblacional chino de usar dinero que va a los otros aspectos coercitivos del programa. Sin embargo, la intervención de UNFPA en esos programas va más allá.
En China, las mujeres – y sus maridos- que tienen más de uno o dos hijos (dependiendo de la situación y del área donde viven) enfrentan terribles sanciones llamadas “tributos de compensación social”: pérdida de la atención en salud, retiro de beneficios y servicios de educación para sus hijos, y pérdida del empleo, políticas que UNFPA asiste de varias maneras.
UNFPA no quiere retirarse de China
Recientemente en el 2001, los representantes de UNFPA han dicho cosas positivas del programa de control poblacional en China. Time-Asia del 29 de Agosto del 2001 cita a Sven Burmester, representante de UNFPA en Beijing, el cual afirma: “A pesar de toda la mala prensa, China ha logrado lo imposible. El país ha resuelto su problema poblacional”. AFP reporta al mismo individuo diciendo el 11 de Octubre de 1999: “China ha tenido la más exitosa política de planificación familiar de la historia de la humanidad en términos cuantitativos y con ello le ha hecho un favor a la humanidad”.
China no tiene intención de abandonar su programa de control poblacional, a pesar de que su tasa de fertilidad ha disminuido a niveles dramáticos. La Comisión Estatal de Población y Planificación Familiar dijo en Enero que, aunque el número promedio por familia ha pasado de 5,8 en el inicio de la década de los ´70s a 1,8 en la actualidad (la tasa de fertilidad de reemplazo es de 2.1 ), quería continuar el programa de control poblacional por “un largo periodo de tiempo”. “El gran tamaño de su población sigue siendo el principal tema para China en el presente y el factor clave que obstruye el desarrollo social y económico del país”, dijo a la Comisión Oficial de acuerdo al periódico estatal People´s Daily. “La planificación familiar continuará siendo una política básica de Estado a la cual nos debemos adherir en un largo periodo de tiempo”. Aparentemente, las familias chinas escogerían tener más niños si eligieran por su cuenta ya que el oficial concluyó “Si la política de planificación familiar se relajara, el país seguramente experimentaría un incremento en el crecimiento poblacional”. El editorial del People´s Daily fue más claro proponiendo que el programa de control poblacional fuera permanente.
A pesar de todas las evidencias de los abusos, UNFPA no muestra signos de querer abandonar China. Las fuerzas que apoyan a UNFPA en el Congreso de Estados Unidos tampoco están pidiendo ese retiro. UNFPA y sus defensores están diciendo solamente que UNFPA no opera en los condados chinos donde existe la coerción y que su presencia en China tiene un efecto moderado sobre las prácticas draconianas chinas. Sin embargo, la evidencia contradice la primera afirmación y hay poquísimo sustento para la segunda, como claramente se puede deducir de la continua permisividad de la coerción en China y la tendencia actual de declinación de la fertilidad en todo el país.
PRI demostró la relación de UNFPA con los abortos forzados
En el 2002, la investigación del PRI demostró que los esfuerzos de UNFPA en China estuvieron muy ligados a los del gobierno chino. El Departamento de Estado de los Estados Unidos llegaron a la misma conclusión. Esto suscitó a que el gobierno de Bush invocara una norma legal llamada enmienda Kemp-Kasten y descalificara a UNFPA del uso de fondos internacionales de planificación familiar. El secretario de Estado Colin Powell reafirmó esa decisión en una carta del 15 de Julio de 2004: “ En Julio del 2002, llegué a la conclusión que el apoyo de UNFPA y la involucración en las actividades de planificación familiar de China permitieron al gobierno chino implementar más eficazmente el programa de abortos forzados...”. “Como en el 2002, UNFPA continua con su apoyo y involucración en el programa de limitación de los nacimientos forzados en zonas donde la ley restrictiva china y las sanciones son aplicadas por oficiales del gobierno”.
En relación a la frustrada iniciativa presentada por la diputada demócrata Carolyn Maloney (N.Y.), la cual hubiera restituído $34 millones de dólares a UNFPA , el diputado pro vida y campeón en la defensa de los derechos humanos Chris Smith (N.J.) dijo:
"Debido a la manera de cómo se vienen produciendo violaciones a los derechos humanos, el control poblacional coercitivo de China está entre los peores y más degradantes abusos sistemáticos en la historia de la humanidad. En Diciembre pasado, escuché una audiencia sobre la señora Mao Hen Feng- una mujer china que fue puesta en prisión y torturada por su resistencia al control coercitivo de la población. UNFPA no apareció por ningún lugar para defenderla…La señora Mao – y millones de mujeres como ella- necesitan alguien que las defienda, y no gente que ampare o sea cómplice del abuso. Debemos ponernos del lado de la víctima no del lado de los opresores. Por lo menos, no deberíamos entregar millones de dólares a los amigos de los opresores como lo es UNFPA."
Cuando el PRI envió un equipo de investigación liderado por Josephine Guy al Condado de Sihui, Provincia de Guangdong, en China, durante el invierno de 2001, encontramos al representante oficial de UNFPA trabajando de la mano con los controlistas de la población chinos. “Oficiales del gobierno le dijeron al equipo de investigación que el representante local de UNFPA y los oficiales de planificación familiar del gobierno trabajaban en la misma oficina, la Oficina de Planificación Familiar del Condado de Sihui" como lo reportamos esa vez. "Estos oficiales de gobierno le mostraron el despacho de UNFPA a los investigadores de campo del PRI . La evidencia fotográfica de la oficina de despacho de UNFPA fue captada por el fotógrafo del PRI. Los oficiales de gobierno locales le confirmaron a los investigadores del PRI que no había diferencia entre el programa de UNFPA y el programa estatal de planificación familiar en Sihui. Y ¿qué es lo que estaba pasando en Sihui en esos momentos? "Muchas víctimas y testigos de actos de coercion le dijeron a los investigadores del PRI que … los programas de planificación familiar forzada en Sihui incluían: requisito de edad mínima para salir embarazada; permisos para quedar embarazada y dar a luz; uso obligatorio de DIUs; esterilizaciones obligatorias; atroces multas, prisión y destrucción de casas, negocios o propiedades para los que no cumplan; esterilizaciones y abortos a la fuerza”.
Los oficiales del gobierno chino señalan que han abandonado la costumbre de derribar negocios desde esa época, y que la coerción es cosa del pasado, pero las mujeres embarazadas en su huida de los oficiales del control poblacional estatal siguen acudiendo a las casas de acogida del PRI en China porque temen ser víctimas de un aborto forzado. Aún los mismos oficiales chinos admiten que otras tácticas tales como “tributos de compensación social”, pérdida del empleo y el retiro de servicios sociales, continúan. Estos “tributos” varían entre la mitad y diez veces el promedio anual de los ingresos para manutención de un hogar en China.
Por el momento, la movilización para restituir los fondos de USA a UNFPA fracasaron con una derota en la Cámara de representantes por 192 a 233, un margen de 41 votos mucho mayor a los 3 a 5 votos de los años pasados. Quizás incluso algunos de los denominados por sí mismos como defensores de la “libertad de elección” (“pro-choicers”) están empezando a creer que las mujeres chinas deberían tener el derecho de elegir tener niños.
Ver :: Boletín 19 (
24/06/2005
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