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Reporte 32 (28/08/2007) |
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Estimado Amigo:
¿Por qué será que la mayoría de ecologistas piensan que salvar el planeta significa necesariamente sacrificar bebés humanos?
Steven Mosher
Presidente
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Si preguntáramos cuál es la función que realiza Sierra Club en su sede de San Francisco, la mayoría de sus 1.3 millones de miembros probablemente dirían que “proteger el medioambiente”, o “incrementar en las personas la conciencia del peligro de la extinción de las especies”, o cosas similares. Sin embargo, en sus reportes legislativos del 2007 en Minnesota se muestra que el Sierra Club invirtió cerca de 3 páginas describiendo las iniciativas legislativas que no tienen relación alguna con el medioambiente. Más bien, los acuerdos de esta sección están casi exclusivamente relacionados con asuntos sobre población o, para decirlo con mayor precisión, con temas de control poblacional.
“Más de 250,000 mujeres necesitan los servicios públicos de anticoncepción en Minnesota”, afirman en el primer enunciado de la sección. Lamentan que “el presupuesto de fondos para el financiamiento de la planificación familiar internacional, dado por el Presidente, se haya recortado en $111 millones, cifra cercana a la cuarta parte de los fondos del año fiscal 2007”, y critican a Bush por financiar la educación sexual basada en la abstinencia.
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| Durante las décadas pasadas, las organizaciones ecologistas han adoptado radicalmente una postura anti-natal, a menudo con tal dedicación y ferocidad que parecería competir con la Planned Parenthood. |
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Este alarmante ataque a la vida y a la familia es sólo un ejemplo del accionar de esta conocida moda ecologista. Durante las décadas pasadas, las organizaciones ecologistas adoptaron radicalmente una postura anti-natalista, a menudo con tal dedicación y ferocidad que parecería competir con Planned Parenthood. En este artículo citaremos sólo algunos ejemplos de organizaciones cuya definición de responsabilidad medioambiental incluye necesariamente el control poblacional.
Recientemente la National Audubon Society lanzó un documento de 16 páginas titulado “Population and Habitat: Making the Connection” (La Población y el Hábitat: Estableciendo la Conexión). Este documento promueve sin rodeos la anticuada y refutada mentalidad de “explosion demográfica”. Este documento exhorta a los Estados Unidos a invertir más dinero en control poblacional internacional, insistiendo en que “a pesar de que Estados Unidos sigue siendo el país más rico del mundo, invertimos muy, pero muy poco en ayudar a prevenir la ola de crecimiento poblacional”. Este escrito no hace mención al hecho de que la ola está en la cima y relativamente en poco tiempo habrá desaparecido. |
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| Paul Watson, Presidente del Sea Shepherd Organization (y antiguo miembro del consejo del Sierra Club), regularmente lanza ciertas diatribas contra la población en su web site. En el editorial del 4 de mayo, insiste en calificar la actuación del ser humano en la tierra “de manera similar a la de un virus invasivo”. “Una vez fui duramente criticado por referirme a los seres humanos como el SIDA del planeta”, señaló Watson. “No me disculpo por esa afirmación” sentenció. |
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Incluso grupos locales con intereses muy particulares, se han unidos a ellos. El Consejo de Acción por la Limpieza del Agua del noreste de Wisconsin denuncia en su web site que “el crecimiento de la población humana es el problema medioambiental número uno del mundo” (el énfasis proviene del original). Esta afirmación va dirigida a hacer creer que “necesitamos limitar nuestro crecimiento voluntariamente y promover el uso de anticonceptivos antes que la naturaleza controle la cantidad de población con hambrunas, sequías y plagas. El futuro de nuestros niños depende de nosotros”. La absurda afirmación del Consejo parece ignorar por completo la realidad del aumento en la producción de alimentos y el incremento per cápita de consumo de alimento alrededor el mundo.
Conservation International (CI) afirma que “direccionar el tema del crecimiento poblacional humano en y alrededor de los parques nacionales y de las reservas de biósfera … es esencial para el éxito final de CI en proteger la biodiversidad global… el programa Population Enviroment busca reducir el impacto humano y presiona el límite natural de los recursos en áreas rurales de una riqueza biológica importante”. Reflexione sobre esta afirmación. No contentos con las vastas extensiones de terreno que han sido puestos en parque nacionales y reservas de biosfera, ahora este grupo quiere evitar que las personas construyan sus viviendas cerca de esas áreas. ¿Cuánto más pasará antes que empiecen a promover la idea de que todos deben mudarse a Texas?
Esta lista podría seguir y seguir.
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Paul Watson, Presidente del Sea Sheperd Organization
(y antiguo miembro del consejo del Sierra Club) en una oportunidad calificó a los seres humanos como “el SIDA del planeta”. |
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¿Por qué los ecologistas promueven el control poblacional tan marcadamente? En parte, es una de las amenazas de los ecologistas radicales de los sesenta. La cómica tesis de la “explosión demográfica” de Paul Ehrlich vive aún en la mente de estos antiguos activistas, quienes permanecen esclavos del día del juicio final, viendo en su imaginación escenarios del colapso total del medioambiente causados por un creciente número de seres humanos. Permanecen inconscientes ante los incontables estudios demográficos que han probado que esos temores son totalmente infundados.
Otra razón por la que promueven el control poblacional es, a mi entender, es el sentimiento de culpa. Los norteamericanos han sido inducidos a sentir un enorme sentimiento de culpa respecto al medioambiente. Ciertamente, el consumo de los recursos naturales de los Estados Unidos es de alguna manera irresponsable y una cierta dosis de auto-control en el consumo no estará probablemente mal. Pero el excesivo “sentimiento de culpa ecologista” sufrido por muchos norteamericanos va más allá de lo racional. Esta es un sentimiento culpa entusiastamente avivado por los grupos medioambientales, quienes han caído en la cuenta que inventando contínuas crisis desastrosas y avivando el “setimiento de culpa culpa ecologista”, hacen un muy buen negocio. (Lea la nueva novela de Michael Crichton, State of Fear, donde encontrará una buena descripción, ficticia o no, de cómo opera en la práctica una estafa que lo que busca es recaudar fondos).
Esto no es un secreto. El “sentimiento de culpa ecologista” es abiertamente reconocido por estas organizaciones, celebrado como una legítima forma de presionar a la gente a respaldar sus agendas. Una pareja de catedráticos ecologistas, Paul R. Kleindorfer y Ulku Oktem, dicen eso en una serie de ponencias citadas en un artículo online titulado “El sentimiento de culpa es bueno: Una Nueva Aproximación al Problema Medioambiental”. A lo largo de la lectura los dos catedráticos van ensalzando el poder que tiene la culpabilidad para promocionar la agenda ecologista.
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| Como tan acertadamente lo escribió Joseph D’Agostino en su Weekly Briefing del 2 de febrero, lo que buscan es que todos nos convirtamos en “eunucos del reino verde”. |
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Pero, ¿qué hacen aquellos que han sido formados con este sentimiento de culpa respecto al espacio que han usurpado en el planeta? Lo que hacen es no sólo restringir su propia fertilidad, sino que además trabajan incansablemente por restringir la fertilidad –y la libertad—de los demás. Como Joseph D’Agostino acertadamente lo escribió en su Weekly Briefing (version original del Reporte Semanal) del 2 de febrero, lo que buscan es que todos se conviertan en “eunucos del reino verde”.
Con el temor del calentamiento global ahora tan en boga, estas organizaciones ecologistas han obtenido un nuevo impulso. Sus políticas anti-natalistas están obteniendo respaldo entre un público agobiado por el sentimiento de culpa. ¿Cuál es el resultado? Una nueva generación de políticos fatalistas que están buscando propagar estos programas y políticas fallidas.
¿Quien convencerá a los prósperos grupos ecologistas con sede en New York, que captan cada vez más dinero capitalizando el miedo de los ingenuos?
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¿Quién convencerá a Al Gore y a Bono, cuyas audiencias ovacionan sus anticuados pronunciamientos? Son ellos quienes vienen dándole la espalda a la información actual y vienen siendo presa de planteamientos ideológicos ya caducos –vendiendo investigación anacrónica, teorías trasnochadas y filosofías obsoletas acerca de la “sobrepoblación” en un mundo donde muchos países están enfrentando más bien el despoblamiento.
Señores ecologistas, “sálvense” a ustedes mismos. Los demás estamos bien y hacemos lo correcto.
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| Colin Mason es el Director para la Producción de Comunicaciones del PRI |
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Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute), una organización sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblación en el mundo.
(c) 2008 Population Research Institute.
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Nada de lo escrito aquí debe ser interpretado como un intento de ayudar u obstaculizar la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso.
El Instituto de Investigación en Población (Population Research Institute) está dedicado a terminar con los abusos contra los derechos humanos cometidos en nombre de la planificación familiar y acabar con los contraproducentes paradigmas sociales y económicos derivados de la falacia de la "sobrepoblación".
En América Latina puede contactarse con:
Carlos Polo Samaniego
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Jhenny Hurtado Oré
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