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En lo que puede considerarse otro regalo de Navidad,
la Agencia para el Desarrollo Internacional de los
Estados Unidos (USAID) ha sancionado a dos
organizaciones peruanas que usaron los fondos de los
impuestos norteamericanos para promover la
legalización de la “Píldora del Día Siguiente” (PDS)
en ese país. Cada una de ellas tendrá que devolver
parte de los fondos recibidos como castigo por
violar las políticas que rigen la ayuda de USAID. La
sanción a estos grupos se origina en respuesta a una
información y denuncia del Director de la Oficina
para América Latina del Population Research
Institute, Sr. Carlos Polo.
Durante varias décadas, las organizaciones
beneficiarias de fondos de USAID han estado
promoviendo el aborto, incluida la PDS, en diversos
países. La política federal de Ciudad de México
prohíbe el uso de fondos norteamericanos para la
promoción de cualquier cambio en las leyes del
aborto fuera de los Estados Unidos, pero está
disposición legal ha sido trasgredida
frecuentemente.
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¿La nueva defensora del Pueblo, Beatriz
Merino, respetará la política
norteamericana de neutralidad exigida por
USAID? |
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En el caso particular de la PDS, USAID sigue la
política de la FDA, la cual califica a la PDS como
un “anticonceptivo de emergencia” más que como un
abortivo, a pesar de que incluso muchos promotores
de la PDS han sostenido que algunas veces ésta causa
un aborto en lugar de prevenir la concepción.
Sin embargo, el encargado de la oficina para la
Salud Global, Kent Hill, envió un fax a Carlos Polo
el 13 de diciembre último diciendo que la política
de USAID era mantenerse neutral en lo que ellos
llaman “Píldoras de anticoncepción de emergencia”,
debido a que en el Perú “este tema ha mostrado ser
absolutamente controversial”(ii).
Como dice Polo, “el punto no es lo que el gobierno
norteamericano piense acerca de la PDS, sino lo que
dicen nuestras leyes y nuestra forma de pensar”. Las
dos organizaciones beneficiarias de USAID a las
cuales se les exigirá que devuelvan una cantidad
todavía no especificada son la Defensoría del Pueblo
del Perú y el más reconocido grupo feminista peruano,
Manuela Ramos. Éste último ha recibido varias
decenas de millones de dólares de USAID.
El precedente que se deja por sentado aquí es
inmenso. “Somos la primera organización que informa
a USAID acerca de sus actividades con una evidencia
documentada y siguiendo una pauta definida”, dice
Polo. “Durante los últimos 20 años, he visto muchas
quejas acerca de USAID pero no resultados. Al
contrario, los representantes de USAID siempre han
visto a los grupos pro vida como sus enemigos cuando
lo importante era entender su lógica y colaborar con
ella”.
Manuela Ramos produce en el Perú un programa de TV
llamado “Barra de Mujeres” del cual Hill señaló que
violaba las políticas de USAID al promover la PDS.
“Hemos estado peleando contra Manuela Ramos y la
Defensoría del Pueblo los últimos 3 años”, agrega
Polo. “Ha habido muchos programas de ´Barra de
Mujeres´ acerca de la PDS. Este último video que
mostramos a USAID comienza con una frase elocuente
de la conductora: `Ya estoy cansada de hablar de
esto`”.
Polo espera que esta decisión de USAID conduzca a un
“mayor respeto por las leyes y costumbres de la
población local”. Es claro que, los latinoamericanos
como gente que respeta la vida, pero en general
cualquier otra población, no recibe una buena
impresión de los Estados Unidos cuando se usa el
dinero del gobierno norteamericano en promover
abortivos en su propios países.
La triste realidad es que USAID colaboró en la
puesta en marcha del control poblacional en el Perú.
“USAID financió los inicios de los programas de `planificación
familiar` ahora de `salud reproductiva` como lo hace
una compañía comercial cuando da muestras gratis
para promocionar sus productos”, explica Polo.
“Ellos decían que eso era cooperación internacional,
pero ahora sabemos con claridad que era un negocio.
Porque ahora los peruanos tenemos que pagar por los
programas y por los anticonceptivos. Y no sólo eso.
También tendremos que pagar por sus consecuencias –
envejecimiento de la población, escasez de población
joven como fuerza laboral, colapso de la seguridad
social, efectos colaterales en la salud de las
mujeres, etc.”
Los grupos pro vida deberíamos monitorear las
actividades de los grupos feministas y
ambientalistas financiados desde Estados Unidos. Si
estos grupos promueven la PDS y otras formas de
aborto, es necesario documentar las actividades y
dirigir una queja a USAID remitiéndole la evidencia.
El Population Research Institute estaría encantado
de ayudar. Mientras tanto, agradecemos a USAID por
poner manos a la obra y esperamos que otras
organizaciones beneficiarias de sus fondos tomen en
serio esta advertencia. Si usan fondos
norteamericanos para promover el aborto o cambios en
las leyes que protegen la vida, tendrán que devolver
el dinero.
(i) Joseph A. D'Agostino es Vice Presidente de
Comunicaciones en el Population Research Institute
(ii) La Constitución del Perú protege la vida desde
la concepción en adelante y un juzgado ha detenido
la distribución de la PDS en los programas públicos
en tanto que no se ha descartado la posibilidad que
uno de sus mecanismos induzca al aborto. |