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En este caso, decir “fuerzas
del control poblacional” se ajusta perfectamente al caso y
califica muy bien a quienes están detrás del
financiamiento de UNFPA ya que “libertad de elección”
(pro-choice) no los describe de ninguna manera.
UNFPA apoya a la China Comunista en sus esfuerzos de
control poblacional. Eso no es un secreto para nadie. El
Programa de Control Poblacional de China es coercitivo. Y
nadie discute esto tampoco, salvo los representantes del
gobierno chino. De modo que cuando UNFPA asiste y subsidia
el programa de control poblacional chino, por lo menos
ayuda indirectamente al gobierno chino a forzar a las
mujeres para que no tengan más hijos que los que permiten
las cuotas que ellos mismos les asignan.
Obviamente cuando uno da dinero a alguien para hacer algo,
esto libera al receptor de usar fondos para hacer otras
cosas. De modo que cuando UNFPA distribuye anticonceptivos
y realiza otros servicios en China, libera al programa de
control poblacional chino de usar dinero que va a los
otros aspectos coercitivos del programa. Sin embargo, la
intervención de UNFPA en esos programas va más allá.
En China, las mujeres – y sus maridos- que tienen más de
uno o dos hijos (dependiendo de la situación y del área
donde viven) enfrentan terribles sanciones llamadas
“tributos de compensación social”: pérdida de la atención
en salud, retiro de beneficios y servicios de educación
para sus hijos, y pérdida del empleo, políticas que UNFPA
asiste de varias maneras.
UNFPA no quiere retirarse de China
Recientemente en el 2001, los representantes de UNFPA han
dicho cosas positivas del programa de control poblacional
en China. Time-Asia del 29 de Agosto del 2001 cita a Sven
Burmester, representante de UNFPA en Beijing, el cual
afirma: “A pesar de toda la mala prensa, China ha logrado
lo imposible. El país ha resuelto su problema
poblacional”. AFP reporta al mismo individuo diciendo el
11 de Octubre de 1999: “China ha tenido la más exitosa
política de planificación familiar de la historia de la
humanidad en términos cuantitativos y con ello le ha hecho
un favor a la humanidad”.
China no tiene intención de abandonar su programa de
control poblacional, a pesar de que su tasa de fertilidad
ha disminuido a niveles dramáticos. La Comisión Estatal de
Población y Planificación Familiar dijo en Enero que,
aunque el número promedio por familia ha pasado de 5,8 en
el inicio de la década de los ´70s a 1,8 en la actualidad
(la tasa de fertilidad de reemplazo es de 2.1 ), quería
continuar el programa de control poblacional por “un largo
periodo de tiempo”. “El gran tamaño de su población sigue
siendo el principal tema para China en el presente y el
factor clave que obstruye el desarrollo social y económico
del país”, dijo a la Comisión Oficial de acuerdo al
periódico estatal People´s Daily. “La planificación
familiar continuará siendo una política básica de Estado a
la cual nos debemos adherir en un largo periodo de
tiempo”. Aparentemente, las familias chinas escogerían
tener más niños si eligieran por su cuenta ya que el
oficial concluyó “Si la política de planificación familiar
se relajara, el país seguramente experimentaría un
incremento en el crecimiento poblacional”. El editorial
del People´s Daily fue más claro proponiendo que el
programa de control poblacional fuera permanente.
A pesar de todas las evidencias de los abusos, UNFPA no
muestra signos de querer abandonar China. Las fuerzas que
apoyan a UNFPA en el Congreso de Estados Unidos tampoco
están pidiendo ese retiro. UNFPA y sus defensores están
diciendo solamente que UNFPA no opera en los condados
chinos donde existe la coerción y que su presencia en
China tiene un efecto moderado sobre las prácticas
draconianas chinas. Sin embargo, la evidencia contradice
la primera afirmación y hay poquísimo sustento para la
segunda, como claramente se puede deducir de la continua
permisividad de la coerción en China y la tendencia actual
de declinación de la fertilidad en todo el país.
PRI
demostró la relación de UNFPA con los abortos forzados
En el 2002, la investigación
del PRI demostró que los esfuerzos de UNFPA en China
estuvieron muy ligados a los del gobierno chino. El
Departamento de Estado de los Estados Unidos llegaron a la
misma conclusión. Esto suscitó a que el gobierno de Bush
invocara una norma legal llamada enmienda Kemp-Kasten y
descalificara a UNFPA del uso de fondos internacionales de
planificación familiar. El secretario de Estado Colin
Powell reafirmó esa decisión en una carta del 15 de Julio
de 2004: “ En Julio del 2002, llegué a la conclusión que
el apoyo de UNFPA y la involucración en las actividades de
planificación familiar de China permitieron al gobierno
chino implementar más eficazmente el programa de abortos
forzados...”. “Como en el 2002, UNFPA continua con su
apoyo y involucración en el programa de limitación de los
nacimientos forzados en zonas donde la ley restrictiva
china y las sanciones son aplicadas por oficiales del
gobierno”.
En relación a la frustrada iniciativa presentada por la
diputada demócrata Carolyn Maloney (N.Y.), la cual hubiera
restituído $34 millones de dólares a UNFPA , el diputado
pro vida y campeón en la defensa de los derechos humanos
Chris Smith (N.J.) dijo:
"Debido a la manera de cómo
se vienen produciendo violaciones a los derechos humanos,
el control poblacional coercitivo de China está entre los
peores y más degradantes abusos sistemáticos en la
historia de la humanidad. En Diciembre pasado, escuché una
audiencia sobre la señora Mao Hen Feng- una mujer china
que fue puesta en prisión y torturada por su resistencia
al control coercitivo de la población. UNFPA no apareció
por ningún lugar para defenderla…La señora Mao – y
millones de mujeres como ella- necesitan alguien que las
defienda, y no gente que ampare o sea cómplice del abuso.
Debemos ponernos del lado de la víctima no del lado de los
opresores. Por lo menos, no deberíamos entregar millones
de dólares a los amigos de los opresores como lo es
UNFPA."
Cuando el
PRI envió un equipo de investigación liderado por
Josephine Guy al Condado de Sihui, Provincia de Guangdong,
en China, durante el invierno de 2001, encontramos al
representante oficial de UNFPA trabajando de la mano con
los controlistas de la población chinos. “Oficiales del
gobierno le dijeron al equipo de investigación que el
representante local de UNFPA y los oficiales de
planificación familiar del gobierno trabajaban en la misma
oficina, la Oficina de Planificación Familiar del Condado
de Sihui" como lo reportamos esa vez. "Estos oficiales de
gobierno le mostraron el despacho de UNFPA a los
investigadores de campo del PRI . La evidencia fotográfica
de la oficina de despacho de UNFPA fue captada por el
fotógrafo del PRI. Los oficiales de gobierno locales le
confirmaron a los investigadores del PRI que no había
diferencia entre el programa de UNFPA y el programa
estatal de planificación familiar en Sihui. Y ¿qué es lo
que estaba pasando en Sihui en esos momentos? "Muchas
víctimas y testigos de actos de coercion le dijeron a los
investigadores del PRI que … los programas de
planificación familiar forzada en Sihui incluían:
requisito de edad mínima para salir embarazada; permisos
para quedar embarazada y dar a luz; uso obligatorio de
DIUs; esterilizaciones obligatorias; atroces multas,
prisión y destrucción de casas, negocios o propiedades
para los que no cumplan; esterilizaciones y abortos a la
fuerza”.
Los
oficiales del gobierno chino señalan que han abandonado
la costumbre de derribar negocios desde esa época, y que
la coerción es cosa del pasado, pero las mujeres
embarazadas en su huida de los oficiales del control
poblacional estatal siguen acudiendo a las casas de
acogida del PRI en China porque temen ser víctimas de un
aborto forzado. Aún los mismos oficiales chinos admiten
que otras tácticas tales como “tributos de compensación
social”, pérdida del empleo y el retiro de servicios
sociales, continúan. Estos “tributos” varían entre la
mitad y diez veces el promedio anual de los ingresos para
manutención de un hogar en China.
Por el momento, la movilización para restituir los fondos
de USA a UNFPA fracasaron con una derota en la Cámara de
representantes por 192 a 233, un margen de 41 votos mucho
mayor a los 3 a 5 votos de los años pasados. Quizás
incluso algunos de los denominados por sí mismos como
defensores de la “libertad de elección” (“pro-choicers”)
están empezando a creer que las mujeres chinas deberían
tener el derecho de elegir tener niños.
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